Hablemos de test A/B

Cuando nos adentramos en el maravilloso mundo del testing, nos encontramos con que existen dos tipos de test, el A/B y el multivariante. Pero, ¿realmente entendemos  en que se diferencian y cuando utilizar uno u otro? En este post vamos a profundizar en el test A/B.

La mejor deficinión que he encontrado de test A/B se encuentra en la Wikipedia francesa (si, si…  aunque nos empataran el otro día en el partido de clasificación para el mundial de Brasil 2016, es la mejor).

Más o menos, la traducción sería así:

“El test A/B es una técnica de marketing que consiste en proponer distintas variantes de un mismo objeto y que se diferencian en un solo criterio con el fin de determinar que versión da mejores resultados con los consumidores”.

En ocasiones, cometemos el error de querer probarlo todo  y no respetamos la base del test A/B que es realizar las variaciones de una en una.

Para verlo con un ejemplo, voy a utilizar este wireframe de una landing page para generar leads que encontré en  un post que publicó  Edu Barredo  en el blog www.trucosoptimizacion.com

Se trata de un diseño sencillo que podemos utilizar como base del experimento de optimización con el claro objetivo de conseguir el máximo número de leads.

¿Y por dónde empezamos? Para mí, el elemento más importante para testar sería la llamada a la acción o  Call to action. Tenemos un post estupendo acerca de las CTA publicado en este mismo blog. En el post de  Zai que comentaba,   podemos encontrar todas pistas necesarias para  diseñar una call to action.

Tamaño, color y texto serían las principales características a definir. Una vez creada nuestra versión ideal, llega la hora al testing. Debemos pasarle el testigo a los usuarios, para que nos digan cuál “les gusta más”, en definitiva, que versión consigue que el mayor número de usuarios nos dejen sus datos y  pinchen para enviarlos.

Color del botón: podemos probar el botón en distintos colores en un test A/B. Por ejemplo, probamos en azul y naranja si solo queremos dos variaciones o en tantos otros colores más como creamos conveniente desde A hasta N.

Una vez claro que color funciona mejor, le llega la hora al texto.

Texto: manteniendo fijo el color del botón, podemos probar los copy que queramos, solicitar información, enviar, enviar ahora… y cualquier variación que se nos ocurra.

Tamaño: quizás no parezca tan importante tras probar color y texto,  pero podemos llevarnos alguna sorpresa con los resultados de este test.

Cuando ya hemos conseguido optimizar la call to action, y el ratio de conversión ha subido, podemos continuar probando con el resto de elementos de la landing page.

Por ejemplo, podemos probar imágenes distintas en la parte superior de la landing dejando fijo nuestra mejor versión del botón. Una vez conseguida la imagen que mejor convierte, podemos probar los textos dejando fijo el mejor botón y la mejor imagen.

Las iteraciones que podemos hacer son casi infinitas pero debemos recordar la regla básica del test A/B: variar un solo criterio en cada versión.

¿Por qué es tan importante realizar los cambios sobre un solo elemento cada vez? Porque si cambiamos varias cosas, nunca podremos concluir cual de ellas es la que funciona. Si cambio el color del botón, el texto, la foto superior y el título de la oferta, será imposible averiguar cuál de estos elementos ha sido el causante del aumento de conversión.

Si lo que quieres es probar múltiples combinaciones de varios elementos, no necesitas un test A/B  si no uno multivariante.

Ana Soplón @ana_sopli

“Las conversaciones en red hacen posible el surgimiento de nuevas y poderosas formas de organización social y de intercambio de conocimientos.” Manifiesto Cluetrain